Cargamos el maletero del coche, nos instalamos en nuestros respectivos asientos, nos abrochamos los cinturones, encendemos el motor y nos disponemos a iniciar un viaje que promete ser relajante y agradable. Pero nada más dejar la ciudad, a tan sólo unos pocos metros de la salida, oímos en el asiento de atrás: "¿Cuándo llegaremos? ¿Falta mucho?". Los niños en un coche se cansan de estar sentados, se aburren de mirar por la ventana, se acaloran, se marean, se ponen nerviosos... y, en el peor de los casos les da por pelearse con sus hermanos, chillar... ¿Cómo evitarlo?
A continuación recogemos algunas recomendaciones
para que un viaje en coche con niños sea relajado, ameno y seguro.
Unos días antes de viajar:
Decidir con antelación el itinerario y la hora de partida para no perdernos ni improvisar rutas que pueden ser largas o desagradables.
Explicar a los niños cómo será el viaje.
Prever el equipaje justo para no saturar el espacio de los viajeros de bultos.
Preparar una bolsa de sorpresas para distraerles cuando empiecen a estar nerviosos.
Pensar con antelación una ropa adecuada para viajar.
Antes de iniciar la partida:
Preparar una bolsa con tentempiés y algo de bebida.
Prevenir posibles mareos.
Revisar las butacas, cinturones y sillas de seguridad de los niños.
Cómo evitar que el viaje se les haga pesado
Detenerse con frecuencia.
Dejar que hagan de copilotos.
Escuchar
música y cantar.
Contar cuentos para distraer o ahuyentar el miedo.
Proponerles juegos de palabras, de observación o de imaginación y también acertijos y adivinanzas.
Un viaje seguro
Revisar el vehículo y comprobar que llevamos todos los teléfonos y documentación necesarios.
Evitar posiciones o actitudes inadecuadas a la hora de viajar, usar los cinturones y las sillas de seguridad recomendadas.
Evitar que una silla de seguridad de un menor se halle en un lugar donde pueda activarse el airbag en caso de colisión ya que puede causarle lesiones.