Un buen ensayo
es como una buena pintura, las frases al igual que los colores, se deben combinar de una forma agradable.
La armonia resultante de esta mezcla es el gran secreto de los ensayistas; no basta que las ideas de un ensayo sean armoniosas, deben ser ademas, como los elementos de un cuadro, vivos y pintorescos,
para que puedan mostrar las tesis confrontadas por los argumentos de una forma cautivante.
Fuente: http://www.ilustrados.com/