Durante el transcurso del año 1989 la economía Argentina sufre una desmedida inflación que genera falta de crédito y como consecuencia produce una profunda recesión, cuyo inmediato resultado fue la desarticulación del sector empresario y el consecuente incremento del desempleo.
La necesaria readecuación en la distribución de fondos conlleva a la desaparición definitiva de aquellos destinados al mantenimiento de los caminos.