El concepto de terapia cognitiva tiene su origen dentro de la práctica clínica del
psicoanálisis. En 1926 el alemán Lungwitz crea este término
para designar una forma de terapia psicoanalítica renovada, muy parecida a la actual psicoterapia cognitiva de Beck. La
psicología cognitiva, contrariamente a lo que comúnmente se suele crear no se originó en la década de los años sesenta, sino mucho antes como disciplina de la psicología experimental y de la psicología evolutiva.