Se le brinda al odontólogo general y al especialista una clasificación nueva basada estrictamente en la severidad del cuadro infeccioso, tomando en cuenta que la mayoría de errores cometidos en la terapia antibiótica no estaba en reconocer el tipo de infección sinó en no saber diagnosticar el progreso sistémico de la misma. Así mismo, se adjunta protocolos antibióticos sugeridos en base a la clasificación propuesta.